El Mora CF ya no podrá
contar con su máximo goleador en lo que resta de temporada. Lo que
comenzó como una rabieta, como descubrió Carlos Tomás Viso en la rueda
de prensa posterior al partido del Salto del Caballo, se ha terminado
convirtiendo en un adiós definitivo. Jorge Marqués abandona la
disciplina del club blanco para «centrarse en su carrera laboral», según
admite Ángel Cervantes.
Y es que, el presidente del Mora mantuvo ayer una larga conversación
con el futbolista, quien le comunicó su deseo de no continuar en la
práctica del fútbol. «Me ha reconocido que en esta semana en la que no
ha entrenado con el equipo ha estado muy tranquilo y feliz», asegura el
máximo dirigente.
El detonante de esta decisión fue la suplencia de Marqués en el derbi
disputado en Las Delicias ante el Torrijos de hace dos jornadas:«Se fue
rebotado y con un calentón, pero es algo en lo que llevaba pensando un
tiempo», admite Ángel Cervantes.
Aún así, el presidente reconoce que «el desencadenante de esta
situación fue dicha suplencia», aunque asevera que Marqués «estaba
encantado en el Mora CF, pero ha pesado más su futuro laboral».
Asimismo, el dirigente moracho tiene claro que la decisión no es
motivada exclusivamente por la falta de minutos del central, ya que «ha
sido el séptimo jugador de la plantilla que más ha jugado».
Sin embargo, la del Torrijos no fue la primera vez que Viso dejó fuera a
Marqués. Tras un gran comienzo de temporada, con cuatro goles en las
tres primeras jornadas de Liga, el míster no dudó en sentar al jugador
ante el Albacete B, Ciudad Real, Conquense y Toledo.
Así las cosas, al técnico toledano no le ha sentado nada bien la marcha
del defensa:«Es algo lógico porque, tras la lesión de Álvaro, ahora nos
quedamos con un único central, César, y sin margen de maniobra porque
no podemos fichar». Ése es el mayor problema con el que se encuentra un
Mora que no podrá realizar ninguna incorporación al no tratarse de una
lesión de larga duración. Por lo tanto, Cervantes asume que «tendremos
que tirar lo que resta de campaña con un lateral y un mediocentro
reconvertidos».
5/3/13
Cervantes reconoce que la plantilla terminó «jodida»
En el minuto 79 del derbi
entre el CD Toledo y el Mora CF se produjo la acción polémica del
encuentro que bien pudo haber cambiado el resultado del partido. Y es
que, el árbitro de la contienda anuló un gol al delantero visitante
Moisés por fuera de juego.
Una jugada que aún sigue dando vueltas tanto en la Ciudad Imperial como en la localidad moracha, aunque el presidente del club blanco es uno de los pocos que aún no ha visto la acción repetida:«No me quiero pronunciar porque no he visto la acción, pero los jugadores me han dicho que fue gol legal».
De esta manera, Ángel Cervantes trata de quitar hierro al derbi toledano del pasado domingo, aunque no pasa por alto que la plantilla moracha terminó el encuentro «muy jodida».
El dirigente blanco prefiere no quedarse sólo en la polémica y sí destaca el buen juego realizado por el Mora, sobre todo en la segunda mitad, «en la que fuimos una apisonadora». Por ello, sostiene que lo más justo «hubiera sido un empate».
Un punto que, por otro lado, «nos hubiera dado vida dada nuestra situación actual». Sin embargo, Ángel Cervantes ya no teme por la supervivencia de un equipo que, según su parecer y a tenor de los últimos resultados, «está muy fuerte».
En este sentido, considera que el empate obtenido en el Municipal de Illescas «supuso un punto de inflexión». No obstante, el presidente del Mora vuelve a incidir en que Carlos Tomás Viso no era el problema porque «tengo claro que hay equipo suficiente para quedar en mitad de la tabla».
El toque de atención a la plantilla toledana ha terminado dando los frutos deseados, ya que la cara que muestra el conjunto moracho ya no es la misma que en la primera vuelta. Para Ángel Cervantes, hay una serie de motivos bastante claros que explican la transformación del Mora:«Este equipo tiene otra actitud», resume.
Una jugada que aún sigue dando vueltas tanto en la Ciudad Imperial como en la localidad moracha, aunque el presidente del club blanco es uno de los pocos que aún no ha visto la acción repetida:«No me quiero pronunciar porque no he visto la acción, pero los jugadores me han dicho que fue gol legal».
De esta manera, Ángel Cervantes trata de quitar hierro al derbi toledano del pasado domingo, aunque no pasa por alto que la plantilla moracha terminó el encuentro «muy jodida».
El dirigente blanco prefiere no quedarse sólo en la polémica y sí destaca el buen juego realizado por el Mora, sobre todo en la segunda mitad, «en la que fuimos una apisonadora». Por ello, sostiene que lo más justo «hubiera sido un empate».
Un punto que, por otro lado, «nos hubiera dado vida dada nuestra situación actual». Sin embargo, Ángel Cervantes ya no teme por la supervivencia de un equipo que, según su parecer y a tenor de los últimos resultados, «está muy fuerte».
En este sentido, considera que el empate obtenido en el Municipal de Illescas «supuso un punto de inflexión». No obstante, el presidente del Mora vuelve a incidir en que Carlos Tomás Viso no era el problema porque «tengo claro que hay equipo suficiente para quedar en mitad de la tabla».
El toque de atención a la plantilla toledana ha terminado dando los frutos deseados, ya que la cara que muestra el conjunto moracho ya no es la misma que en la primera vuelta. Para Ángel Cervantes, hay una serie de motivos bastante claros que explican la transformación del Mora:«Este equipo tiene otra actitud», resume.
4/3/13
Viso: «A pesar de perder, hay buenas sensaciones»
A Carlos Tomás Viso,
técnico del Mora CF, le quedaron «buenas sensaciones, a pesar de perder,
y me voy orgulloso porque mi equipo ha sido capaz de encerrar al CD
Toledo y hacerle pedir la hora». Sin embargo, el preparador acabó
disconforme con una labor arbitral que a su juicio les impidió sumar.
Y es que, se quejó por el tanto anulado a los suyos, en el minuto 79, tras un remate de Moisés anulado por fuera de juego. «En el momento del gol, he mirado al línea y no tenía la bandera levantada; lo ha hecho después de entrar el balón para señalar fuera de juego y ha tirado nuestra ilusión».
Viso también indicó que «en el 2-1 hay una falta previa a Otero», pero dejó a un lado las polémicas para elogiar a sus hombres en un choque en el que «el CD Toledo pudo sentenciar en la primera parte, pero en la segunda, cambiando a un 4-4-2, hemos ido a por el partido».
Entre los elegidos para disputarlo no estuvo Marqués, porque «quiere pensarse si sigue en el equipo». Algo incomprensible para el preparador porque «por ser suplente» estima que «no puede romper su compromiso y seguirá en el Mora hasta junio».
Y es que, se quejó por el tanto anulado a los suyos, en el minuto 79, tras un remate de Moisés anulado por fuera de juego. «En el momento del gol, he mirado al línea y no tenía la bandera levantada; lo ha hecho después de entrar el balón para señalar fuera de juego y ha tirado nuestra ilusión».
Viso también indicó que «en el 2-1 hay una falta previa a Otero», pero dejó a un lado las polémicas para elogiar a sus hombres en un choque en el que «el CD Toledo pudo sentenciar en la primera parte, pero en la segunda, cambiando a un 4-4-2, hemos ido a por el partido».
Entre los elegidos para disputarlo no estuvo Marqués, porque «quiere pensarse si sigue en el equipo». Algo incomprensible para el preparador porque «por ser suplente» estima que «no puede romper su compromiso y seguirá en el Mora hasta junio».
Jornada 27
C.D. TOLEDO - MORA C.F.
2-1
1-0 Pedro (m. 13)
1-1 Pablo (m. 21)
2-1 Alfonso (m. 34)
La bandera del CD Toledo sigue en lo más alto del castillo del Grupo XVIII de Tercera División. Y todo gracias a otro paño, en este caso el de un juez de línea que decidió anular por fuera de juego un tanto de Moisés que hubiera supuesto la igualada para los visitantes a falta de once minutos. Acierto o fallo, su acción ya no tiene vuelta atrás y los verdes se quedaron con los tres puntos en juego y la sensación de que hay que mejorar.
Y mucho, pero conviene no meter el bisturí a lo loco porque los capitalinos volvieron a mostrarse como un equipo de dos caras. Existe, por tanto, un puñado de detalles que merece la pena rescatar de una tarde gris.
El primero, sin duda, el resultado. Los de Abraham García se están acostumbrando a sumar siempre y eso tiene un mérito tremendo. Porque no todos los días brilla el sol con la misma intensidad o se encuentra uno igual de inspirado. Y, a pesar de todo, el CD Toledo se mantiene firme en su principal deber.
Bien es cierto que gracias, en jornadas como la de ayer, a su enorme capacidad para generar ocasiones de gol. Incluso, nada más saltar al césped. De hecho, al Mora no le dio tiempo para medir el terreno cuando Falcón superó con un pase una línea entera de presión. La pelota la recibió Iván Mateo en su zona de influencia, la mediapunta, para servirle a Alfonso Rivera un gran balón en profundidad. El delantero ganó la carrera y lo puso al segundo palo, donde Rufino remató con todo estrellándose en el palo.
La jugada fue consecuencia de la variante táctica introducida para paliar las bajas en la banda izquierda, en la que Mínguez actuó como lateral y Rufino como extremo, para permitir a Iván Mateo desenvolverse con libertad y cerca del área.
Durante esos primeros minutos, nadie se opondrá a que la solución funcionó. En especial con un Mínguez que cuajó un buen choque en una posición más retrasada y que merece más oportunidades de las que disfruta. En especial, porque las aprovecha, como en la tarde de ayer, para servir asistencias de gol. En concreto, un córner botado a la perfección, fuerte y franco para que Pedro entrase desde atrás y conectase un cabezazo que batió a Puma.
Era pronto y el CD Toledo ya tenía el derbi encarrilado, que no cerrado, puesto que el Mora inquietaba poco a poco la meta de Manolo con llegadas esporádicas. Ahí tuvieron los verdes la opción de ampliar la renta, pero de nuevo la madera, en este caso la del travesaño, impidió al cabezazo de San José convertirse en el 2-0.
Del segundo tanto local se pasó al empate de los blancos, en el minuto 21. En una de las aproximaciones visitantes, Pablo se encontró un balón suelto dentro del área de los capitalinos y no dudó en fusilar a Manolo.
El contratiempo espoleó a los locales para evitar alcanzar el entreacto con todo el trabajo por hacer. En especial, gracias a un par de ramalazos que agitaron de nuevo el envite. El primero lo protagonizó Rufino, con un disparo lejano que salvó Puma con apuros.
El segundo decantó de nuevo el derbi en favor del CD Toledo. En una jugada en la que desde el Mora se reclamó una falta previa, y con un futbolista blanco tirado en la frontal, Iván Mateo recogió la pelota en el costado izquierdo. Desde allí, puso un centro impecable que Alfonso Rivera mandó con la frente a las mallas.
Cansancio y gol anulado. Tras el paso por los vestuarios, los de Abraham García se pusieron la máscara que menos gusta. Desde el comienzo, la iniciativa correspondió a un Mora que, con disimulo, fue ganando la partida en el centro y acercándose a la portería de Manolo.
Los verdes sólo tenían presencia en la meta contraria de manera puntual, como en una acción de Rufino que no encontró portería porque su disparo tocó en un defensa. Más allá de este lanzamiento, el resto de oportunidades se perdían en un mar de imprecisiones a la hora de efectuar pases en las inmediaciones del área.
Los blancos, que tenían superioridad en la medular, tampoco asediaron la meta de Manolo, pero bien es cierto que con la entrada de Moisés tenían quince minutos para meter el miedo en la grada. Y lo hicieron, a once del final, con una falta colgada que cabeceó el ariete a gol. Pero el juez de línea levantó la bandera para anular el gol y mantener el pabellón del CD Toledo en lo más alto.
2-1
1-0 Pedro (m. 13)
1-1 Pablo (m. 21)
2-1 Alfonso (m. 34)
La bandera del CD Toledo sigue en lo más alto del castillo del Grupo XVIII de Tercera División. Y todo gracias a otro paño, en este caso el de un juez de línea que decidió anular por fuera de juego un tanto de Moisés que hubiera supuesto la igualada para los visitantes a falta de once minutos. Acierto o fallo, su acción ya no tiene vuelta atrás y los verdes se quedaron con los tres puntos en juego y la sensación de que hay que mejorar.
Y mucho, pero conviene no meter el bisturí a lo loco porque los capitalinos volvieron a mostrarse como un equipo de dos caras. Existe, por tanto, un puñado de detalles que merece la pena rescatar de una tarde gris.
El primero, sin duda, el resultado. Los de Abraham García se están acostumbrando a sumar siempre y eso tiene un mérito tremendo. Porque no todos los días brilla el sol con la misma intensidad o se encuentra uno igual de inspirado. Y, a pesar de todo, el CD Toledo se mantiene firme en su principal deber.
Bien es cierto que gracias, en jornadas como la de ayer, a su enorme capacidad para generar ocasiones de gol. Incluso, nada más saltar al césped. De hecho, al Mora no le dio tiempo para medir el terreno cuando Falcón superó con un pase una línea entera de presión. La pelota la recibió Iván Mateo en su zona de influencia, la mediapunta, para servirle a Alfonso Rivera un gran balón en profundidad. El delantero ganó la carrera y lo puso al segundo palo, donde Rufino remató con todo estrellándose en el palo.
La jugada fue consecuencia de la variante táctica introducida para paliar las bajas en la banda izquierda, en la que Mínguez actuó como lateral y Rufino como extremo, para permitir a Iván Mateo desenvolverse con libertad y cerca del área.
Durante esos primeros minutos, nadie se opondrá a que la solución funcionó. En especial con un Mínguez que cuajó un buen choque en una posición más retrasada y que merece más oportunidades de las que disfruta. En especial, porque las aprovecha, como en la tarde de ayer, para servir asistencias de gol. En concreto, un córner botado a la perfección, fuerte y franco para que Pedro entrase desde atrás y conectase un cabezazo que batió a Puma.
Era pronto y el CD Toledo ya tenía el derbi encarrilado, que no cerrado, puesto que el Mora inquietaba poco a poco la meta de Manolo con llegadas esporádicas. Ahí tuvieron los verdes la opción de ampliar la renta, pero de nuevo la madera, en este caso la del travesaño, impidió al cabezazo de San José convertirse en el 2-0.
Del segundo tanto local se pasó al empate de los blancos, en el minuto 21. En una de las aproximaciones visitantes, Pablo se encontró un balón suelto dentro del área de los capitalinos y no dudó en fusilar a Manolo.
El contratiempo espoleó a los locales para evitar alcanzar el entreacto con todo el trabajo por hacer. En especial, gracias a un par de ramalazos que agitaron de nuevo el envite. El primero lo protagonizó Rufino, con un disparo lejano que salvó Puma con apuros.
El segundo decantó de nuevo el derbi en favor del CD Toledo. En una jugada en la que desde el Mora se reclamó una falta previa, y con un futbolista blanco tirado en la frontal, Iván Mateo recogió la pelota en el costado izquierdo. Desde allí, puso un centro impecable que Alfonso Rivera mandó con la frente a las mallas.
Cansancio y gol anulado. Tras el paso por los vestuarios, los de Abraham García se pusieron la máscara que menos gusta. Desde el comienzo, la iniciativa correspondió a un Mora que, con disimulo, fue ganando la partida en el centro y acercándose a la portería de Manolo.
Los verdes sólo tenían presencia en la meta contraria de manera puntual, como en una acción de Rufino que no encontró portería porque su disparo tocó en un defensa. Más allá de este lanzamiento, el resto de oportunidades se perdían en un mar de imprecisiones a la hora de efectuar pases en las inmediaciones del área.
Los blancos, que tenían superioridad en la medular, tampoco asediaron la meta de Manolo, pero bien es cierto que con la entrada de Moisés tenían quince minutos para meter el miedo en la grada. Y lo hicieron, a once del final, con una falta colgada que cabeceó el ariete a gol. Pero el juez de línea levantó la bandera para anular el gol y mantener el pabellón del CD Toledo en lo más alto.
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